Boig per tu

diumenge, 4 de maig del 2014

El monólogo del personaje

Estaba encerrada en una sala de la cual no podía escapar.
Intenté tirar la puerta abajo, pero no podía. Esa puerta era demasiado resistente, ni con mis implantes podía abrir la puerta.
De repente del techo apareció un objeto reluciente que emitía una luz cegadora. Entonces me di cuenta de que ese objeto era radiactivo así que me aparté tanto como pude de él y empecé a gritar.
Estaba muy preocupada y me arrepentía de haber roto el hechizo a Keyko ya que como consecuencia estaba allí y ahora seguramente mutaría.

Entonces oí a Keyko que acababa con los mutantes que vigilaban mi celda y invocaba a una runa para abrir la puerta. Cuando la puerta cayó desplomada en el suelo fue la primera vez en que me alegré de que existiera la magia.
Me sentía mal con migo misma ya que por mi culpa nos raptaron unos mutantes a Keyko, a Adam y a mí. Pero de repente recordé que la magia es una cosa mala y oscura, por lo tanto no me tenía que disculpar, en todo caso se tendría que disculpar ella por haber realizado magia cuando la advertí de que no lo hiciera.

A medida que íbamos avanzando por los Páramos me sentía cada vez más rara y eso no me hacía ninguna gracia, ya que había estado cerca de un material radioactivo. Pensé que no sería buena idea explicar los hechos al grupo, ya que no quería ser el centro de atención ni que se preocuparan por ella.

Un día descubrí en mi brazo una mancha de color azul. Cuando lo vi creía que algo se me había pegado pero cuando descubrí que era el principio de la mutación, me entró el pánico y me puse a llorar. No podía ser, esa mutación sólo le llevaría tristeza y soledad, no podría continuar en la Hermandad del Ojo y viviría en los Páramos con los otros mutantes. Entonces me di cuenta de que si no hubiera interrumpido el hechizo de Keyko, seguramente no tendía esa mutación, por eso pensé que debería empezar a aceptar la magia. Además pensé que seguramente sería la única opción de curar mi mutación. Entonces me dí cuenta de que

la magia me estaba cambiando mi forma de pensar y eso no podía ser. 

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada