Boig per tu

dijous, 8 de maig del 2014

Autobiografía

Nací en una duma en la que no había un nivel de vida muy alto, pero había mucha gente amable y simpática.
Mis padres trabajaban en Nemetch. No era un trabajo normal, sólo las personas mas inteligentes podían trabajar allí. Trabajaban todo el día, casi no los veía. Me pasaba todo el día en la escuela o en la calle.
Un día, me acuerdo de que mis padres se fueron a media noche a resolver un problema que había sucedido en Nemetch. Esa noche hubo una explosión en la que murieron mis padres. Recuerdo que, al día siguiente, me vinieron a buscar unas personas extrañas que me explicaron lo sucedido. También me dijeron que recogiera mis cosas porque tenía que abandonar la casa.
A partir de ese día fui viajando por dumas y páramos, buscando refugio en algunas casas abandonadas y pidiendo comida a extraños. Un día viajando por los páramos hambrienta, me encontré tres hombres que me acorralaron en un lugar sin salida. Entonces apareció un hombre alto y fuerte con algunas cicatrices que dio una paliza a esos tres hombres. Después me dijo que era no era un sitio para una niña. Entonces le supliqué que me enseñara a luchar como él. Primero me dijo que no pero fui insistiendo hasta que me dijo que sí. Ese día conocí a Dunkan, mi mentor.
Pasaban los años y continuaba entrenándome con Dunkan, al parecer era el mejor en esa profesión. Al cabo de unos años me aceptaron en la hermandad del “Ojo de la Noche” y empecé a hacer trabajos. Fui ascendiendo de nivel en mi trabajo y cada vez me gustaba mas.
Un día me encargaron robar un robot en Nemetch, a Adam. Ese día cambió toda mi vida.

Final multiple

Final 1:
Kim se encontraba al lado de un árbol, en silencio, sentada y escuchando los sonidos de ese lugar perdido. Esperaba poder escuchar la voz de Tara y así comprender a todos los salvajes. Era imprescindible que la llegara a escuchar porque sino no podrían parar la guerra.
Mientras en la frontera entre las dumas y la jungla los urbanitas se preparaban para luchar. De repente surgió un salvaje de dentro de la jungla. Era un hombre grande adornado con amuletos y pintado de color negro. Entonces todos empezaron a crear un círculo alrededor de ese extraño hombre e iniciaron un ritual. En ese momento los urbanitas pusieron en formación de ataque, parecían desconcertados.
Los urbanitas estaban a punto de disparar contra los salvajes cuando apareció una luz cegadora que arrasó con todos los robots, los edificios, los urbanitas... que se encontraba por delante. Esa luz solo dejó con vida a los urbanitas que se encontraban en las dumas mas lejanas de esa zona. Entonces los salvajes empezaron a atacar las dumas que quedaban.
La guerra duró muy poco ya que las las dumas se rindieron en cuanto vieron la catástrofe que había causado esa luz. Muchos se unieron a los salvajes pero otros prefirieron morir antes que unirse a ellos.
Kim aún se encontraba sentada al lado del mismo árbol cuando llegó la sacerdotisa y le dijo:
-Es demasiado tarde lo siento...



Final 2:
Kim se encontraba al lado de un árbol, en silencio, sentada y escuchando los sonidos de ese lugar perdido. Esperaba poder escuchar la voz de Tara y así comprender a todos los salvajes. Era imprescindible que la llegara a escuchar porque sino no podrían parar la guerra.
Mientras en la frontera entre las dumas y la jungla los urbanitas se preparaban para luchar. De repente apareció un salvaje de dentro de la jungla. Era un hombre grande adornado con amuletos y pintado de color negro. Entonces un franco tirador disparó una bala a ese extraño hombre. El salvaje cayo al suelo muerto. Al instante, los dos bandos empezaron a atacar. Al principio parecía que los salvajes fueran a ganar pero entonces los urbanitas sacaron un nuevo dispositivo que emitía un ruido muy irritante para los salvajes y que les impedía concentrarse para poder invocar las runas. Ante estos hechos los salvajes empezaron a retroceder y cogieron arcos y flechas. Gracias a esto pudieron matar unos cuantos pero no podían acabar con los robots ya que las flechas no les hacían ningún daño. Así que cada vez perdían mas terreno. Por lo cual decidieron retirarse. La guerra había causado muchas muertes en ambos bandos.
Al final la frontera entre los Páramos y Maniward continuaron igual.
Kim aún se encontraba sentada al lado del mismo árbol cuando llegó la sacerdotisa y le dijo:
- Ya ha empezado. Pero al parecer no será la última, continua intentando escuchar la voz de Tara.

Yo autor

Me llamo Laura Gallego García. Nací en el 11 de octubre de 1977 en Valencia en un municipio llamado el Cuart de Poblet y actualmente vivo en Alboraya.
Estudié en la Universidad de Valencia filología hispánica.
Cuando empecé a escribir la primera novela tenía once años. La escribí con mi amiga Miriam y la titulé “Zodiaccía, un mundo diferente”.
Soy la fundadora de la revista universitaria Náyade
Cuando tenía 21 años, gané mi primer premio correspondiente al concurso de “Barco De Vapor” de la editorial SM gracias a la novela “Finis Mundi” que la escribí mientras estudiaba en la universidad. El año 2001 lo gané por segunda vez gracias a la novela “La leyenda del Rey Errante”. También gané el “Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil” con el libro “Donde los árboles cantan” y el “Premio Cervantes chico”
La mayoría de mis novelas son de temática fantástica para un público juvenil, sin embargo, también he publicado obras infantiles.
La primera vez que hice literatura realista fue con la serie “Sara y las Goleadoras”.

Mi trilogía que mas éxito ha tenido es “Las memorias de Idhún” de la cual he vendido 750.000 copias.

Mil palabras: una imagen

Robot





Plantas






Guerra



Magia


Mutaciones


Control


Lucha


Naturleza


Tecnologia

diumenge, 4 de maig del 2014

El monólogo del personaje

Estaba encerrada en una sala de la cual no podía escapar.
Intenté tirar la puerta abajo, pero no podía. Esa puerta era demasiado resistente, ni con mis implantes podía abrir la puerta.
De repente del techo apareció un objeto reluciente que emitía una luz cegadora. Entonces me di cuenta de que ese objeto era radiactivo así que me aparté tanto como pude de él y empecé a gritar.
Estaba muy preocupada y me arrepentía de haber roto el hechizo a Keyko ya que como consecuencia estaba allí y ahora seguramente mutaría.

Entonces oí a Keyko que acababa con los mutantes que vigilaban mi celda y invocaba a una runa para abrir la puerta. Cuando la puerta cayó desplomada en el suelo fue la primera vez en que me alegré de que existiera la magia.
Me sentía mal con migo misma ya que por mi culpa nos raptaron unos mutantes a Keyko, a Adam y a mí. Pero de repente recordé que la magia es una cosa mala y oscura, por lo tanto no me tenía que disculpar, en todo caso se tendría que disculpar ella por haber realizado magia cuando la advertí de que no lo hiciera.

A medida que íbamos avanzando por los Páramos me sentía cada vez más rara y eso no me hacía ninguna gracia, ya que había estado cerca de un material radioactivo. Pensé que no sería buena idea explicar los hechos al grupo, ya que no quería ser el centro de atención ni que se preocuparan por ella.

Un día descubrí en mi brazo una mancha de color azul. Cuando lo vi creía que algo se me había pegado pero cuando descubrí que era el principio de la mutación, me entró el pánico y me puse a llorar. No podía ser, esa mutación sólo le llevaría tristeza y soledad, no podría continuar en la Hermandad del Ojo y viviría en los Páramos con los otros mutantes. Entonces me di cuenta de que si no hubiera interrumpido el hechizo de Keyko, seguramente no tendía esa mutación, por eso pensé que debería empezar a aceptar la magia. Además pensé que seguramente sería la única opción de curar mi mutación. Entonces me dí cuenta de que

la magia me estaba cambiando mi forma de pensar y eso no podía ser. 

Mi querido diario

Querido diario,
Estas últimas semanas han sido muy duras.
Desde que Kim me sacó de Nemetch han ocurrido cosas muy extrañas a las que todavía no tengo ninguna respuesta para ellas.
Recuerdo el primer momento que vi a Keyko. Era una chica joven luchando contra una bestia de los páramos. La primera vez que vi a Keyko realizando magia me quedé asombrado. No podía ser que gracias a unos cánticos extraños y sin sentido, apareciera una cúpula que nos protegiese de esos mutantes.

Pero de todos los días el mas raro, pero a la vez el mas interesante, fue el día en que conocí la druidesa Moira.
Ese día nos encontrábamos en medio de Maniward en busca de la Madre Blanca. Recuerdo que me había separado del grupo y estaba observando como una araña atrapaba un insecto en su telaraña. Era fascinante la rapidez con la que movía la araña sus patas para poder atrapar al insecto. También observé la belleza del lugar donde nos encontrábamos y la cantidad de vida que había en ese lugar. Nunca me podría haber imaginado que algún día me encontraría en un lugar como ese.
Mientras observaba la vegetación me di cuenta de que justo delante mío había una planta extraña de colo azul. Durante el viaje no encontré ningún tipo de material para elaborar y poder desarrollar un cuerpo mejor así que cogí esa planta y la metí dentro de mi barriga intentando desarrollar algo con ella. Me quedé asombrado cuando vi que mi cuerpo aceptaba esa planta. Me sentía mejor era como si tuviera mas vida.

Un día estaba observando las plantas, un ser vivo como los demás de el cual no tenía ninguna información y eso me tenía muy intrigado. De repente me encontré una tienda de campaña abandonada así que avisé a los demás para que lo vieran. En ese instante apreció de la nada una mujer pelirroja de unos treinta años, no muy alta, vestida con una túnica verde y adornada con multitud de amuletos.
Esa mujer me enseñó muchas cosas. Gracias a ella puedo hacer magia y le estoy muy agradecido.


Poema

LA GUERRA EMPIEZA


La naturaleza crece,
y florece,
Mientras la tecnología endurece,
y se fortalece.

Las ciudades se preparan,
ya que las cosos cambiaran,
los mutantes escaparan,
y los salvajes atacaran.

La guerra empieza,
y el día oscurece.